La gestión de márgenes es el pilar fundamental para garantizar la rentabilidad de tu negocio, tanto si tienes una tienda física como si vendes online. Muchos comerciantes y emprendedores digitales se centran únicamente en aumentar las ventas, pero sin un control riguroso de la rentabilidad, puedes estar vendiendo mucho y ganando poco.
En este artículo te explicamos cómo dominar esta disciplina para transformar tu comercio en un negocio verdaderamente rentable, independientemente del canal de venta.
Qué es la facturación y por qué no refleja tu beneficio real
Es común confundir facturación con beneficio, especialmente en el ecommerce donde las cifras de ventas pueden ser muy atractivas. Sin embargo, se trata de conceptos completamente diferentes. La facturación es simplemente el total de dinero que ingresa en tu negocio por las ventas realizadas, sin tener en cuenta los costes asociados.
Imagina que tu tienda online factura 50.000€ al mes. A primera vista parece un buen resultado, pero si tus costes de compra de productos, plataforma de ecommerce, publicidad digital, envíos, devoluciones, almacenaje y gastos operativos suman 48.000€, tu beneficio real es solo de 2.000€. Estarías trabajando con un margen neto del 4%, cifra insuficiente para la sostenibilidad a largo plazo.
En el mundo online, este error es aún más frecuente porque los costes están más fragmentados: comisiones de marketplaces, pasarelas de pago, campañas de Google Ads o Facebook Ads, herramientas de email marketing, etc. Todo suma y reduce tu beneficio final.
Por eso, el control riguroso de la rentabilidad te permite identificar cuánto ganas realmente con cada venta, ya sea en tu tienda física o en tu canal online, y tomar decisiones estratégicas basadas en datos reales, no solo en el volumen. No te dejes engañar por cifras altas de facturación si tus márgenes son bajos.
Margen bruto, el dato que todo comercio debe conocer
El margen bruto es el indicador más importante para cualquier negocio retail o ecommerce. Este dato te muestra la diferencia entre lo que te cuesta un producto y por cuánto lo vendes, expresado en porcentaje.
Este indicador es crucial porque te muestra qué productos están generando valor real para tu negocio. Un artículo puede venderse mucho en tu tienda online, pero si su margen bruto es bajo y además tienes que invertir en publicidad para venderlo, puede que no sea tan rentable como parece. Por el contrario, productos con menor rotación pero márgenes altos pueden generar más beneficios con menos ventas y menos inversión en marketing.
Para una gestión de márgenes eficiente, debes conocer el margen bruto de cada categoría de producto. Esto te permitirá:
- Identificar qué productos son más rentables en cada canal
- Decidir qué artículos potenciar en tu estrategia comercial y publicitaria
- Detectar productos que están perjudicando tu rentabilidad
- Ajustar precios de manera informada según el canal de venta
- Optimizar tu inversión en publicidad digital según la rentabilidad
En ecommerce, donde la competencia en precio es feroz, conocer tus márgenes es vital para no caer en guerras de precios que destruyan tu rentabilidad.

Fórmula para calcular el margen bruto por producto
Calcular el margen bruto es sencillo y fundamental para una buena gestión de márgenes en retail y ecommerce. La fórmula es:
Margen bruto = [(Precio de venta – Coste de compra) / Precio de venta] × 100
Veamos un ejemplo práctico aplicable tanto a tienda física como online:
Vendes una camiseta a 29,90€ y te cuesta 12€ (incluyendo transporte desde el proveedor):
- Margen bruto = [(29,90 – 12) / 29,90] × 100 = 59,87%
Esto significa que por cada camiseta vendida, el 59,87% del precio de venta es margen bruto que cubre tus gastos operativos (alquiler, personal, publicidad, plataforma ecommerce) y genera beneficio.
Ahora imagina otro producto: vendes unos vaqueros a 59,90€ que te cuestan 45€:
- Margen bruto = [(59,90 – 45) / 59,90] × 100 = 24,87%
Aunque el precio de venta es mayor, el margen bruto es mucho menor. Si además inviertes 5€ en publicidad para vender esos vaqueros en tu tienda online, tu margen se reduce aún más. Para optimizar resultados, necesitas equilibrar productos de diferentes márgenes en tu surtido, considerando el coste de adquisición de cliente en cada canal.
Consejo práctico para retail y ecommerce: Clasifica tus productos en tres categorías según su margen bruto:
- Alto margen (más del 50%): productos estratégicos que debes potenciar en campañas y escaparates
- Margen medio (30-50%): productos de equilibrio en tu oferta
- Bajo margen (menos del 30%): productos gancho o de alta rotación que atraen clientes, pero que necesitas vender en volumen
Errores comunes que reducen tus márgenes
El control efectivo de rentabilidad también implica evitar errores que pueden estar minando tus beneficios sin que te des cuenta. Estos son los más frecuentes tanto en tiendas físicas como en negocios online:
1. No actualizar precios tras subidas de coste: Los proveedores aumentan sus precios regularmente, pero muchos comercios y ecommerce tardan en trasladar estos incrementos a sus precios de venta. Esto erosiona directamente tu rentabilidad.
2. Competir solo en precio en marketplaces: En ecommerce, la tentación de bajar precios para aparecer primero en Amazon, eBay o comparadores de precio es enorme. Hacerlo sin analizar el impacto en tus márgenes puede llevarte a vender con pérdidas. La diferenciación por servicio, rapidez de envío, producto exclusivo o experiencia de compra es más sostenible.
3. Desconocer el coste real de cada producto por canal: Muchos retailers y vendedores online solo consideran el precio de compra, pero ignoran otros costes específicos de cada canal que reducen sus márgenes reales.
4. No considerar el coste de adquisición de cliente (CAC): En ecommerce especialmente, si gastas 15€ en publicidad para vender un producto con 10€ de margen bruto, estás perdiendo dinero con cada venta.
Hacer promociones sin calcular el impacto en el margen
Este es uno de los errores más costosos, especialmente prevalente en ecommerce donde las ofertas flash y descuentos son constantes. Muchos comercios físicos y tiendas online lanzan ofertas atractivas como «3×2», «50% de descuento en la segunda unidad», «envío gratis» o «20% de descuento» sin hacer los cálculos previos.
Ejemplo para retail y ecommerce: tienes un producto con 40% de margen bruto que vendes a 50€. Si haces un descuento del 25%, tu margen bruto pasa de 40% a apenas 15%. Necesitarías vender el doble de unidades solo para mantener el mismo beneficio total.

En ecommerce, el problema se agrava si además ofreces envío gratis. Si tu margen tras el descuento es 15% (7,50€) pero el envío te cuesta 5€, tu margen real queda en apenas 2,50€ por venta. Y si has invertido en publicidad para generar esa venta, podrías estar operando con pérdidas.
Antes de cualquier promoción, pregúntate:
- ¿Cuántas unidades adicionales necesito vender para compensar la reducción de margen?
- ¿Esta promoción atrae nuevos clientes o solo adelanta compras que harían de todos modos?
- ¿Puedo ofrecer valor de otra forma sin sacrificar tanto margen? (envío express, regalo con compra, puntos de fidelización, contenido exclusivo)
- En ecommerce: ¿el incremento de conversión justifica la reducción de margen?
Una gestión de márgenes profesional incluye calcular el punto de equilibrio de cada promoción antes de lanzarla, considerando todos los costes por canal de venta.
Costes ocultos: logística, almacenaje, mermas y devoluciones
Los costes ocultos son el enemigo silencioso de la rentabilidad tanto en retail como en ecommerce. Muchos comercios calculan sus márgenes considerando solo el precio de compra del producto, pero existen gastos adicionales que reducen la rentabilidad real, y que en ecommerce son especialmente significativos:
Logística y transporte: El coste de recibir mercancía desde tus proveedores debe sumarse al coste del producto. Si un artículo te cuesta 20€ pero pagas 3€ de transporte desde el proveedor, tu coste real es 23€. En ecommerce, además debes sumar el coste de envío al cliente final, aunque lo cobres aparte.
Almacenaje: Mantener stock tiene un coste, ya sea en tu tienda, en un almacén propio o en centros logísticos si usas fulfillment. En ecommerce, si utilizas servicios como Amazon FBA, estos costes son muy significativos. El espacio de almacén, el personal que gestiona el inventario, los sistemas de control… todo suma. Productos que rotan poco ocupan espacio y capital que podrían usar artículos más rentables.
Comisiones de plataforma: Si vendes en marketplaces como Amazon, eBay, Etsy o utilizas plataformas como Shopify, las comisiones por transacción pueden representar entre el 8% y 15% de cada venta. Esto debe restarse de tu margen bruto.
Pasarelas de pago: PayPal, Stripe, Redsys… todas cobran comisiones por transacción, generalmente entre 1,5% y 3,5% más una cantidad fija. En una venta de 30€, puedes estar pagando 1,50€ solo en comisiones de pago.
Mermas y roturas: Los productos dañados, caducados, extraviados o robados representan pérdidas directas. Si no incluyes un porcentaje de merma en tu cálculo, estás sobreestimando tu rentabilidad real. En retail, es habitual considerar entre un 2-5% de merma según el sector.
Devoluciones: Especialmente crítico en ecommerce, donde las tasas de devolución pueden alcanzar el 20-30% en sectores como moda. Cada devolución tiene costes de gestión, transporte inverso, reacondicionamiento y, a veces, el producto ya no se puede vender como nuevo. Además, si ofreciste envío gratis o descuento, esos costes no se recuperan.
Publicidad y marketing digital: En ecommerce, el Coste de Adquisición de Cliente (CAC) puede ser muy elevado. Si inviertes 2.000€ en Google Ads y generas 50 ventas, tu CAC es de 40€. Este coste debe considerarse en tu rentabilidad por producto.
Atención al cliente: Especialmente en ecommerce, gestionar consultas, incidencias y reclamaciones tiene un coste de personal o de herramientas de atención al cliente que debe distribuirse entre tus ventas.
Para un control preciso en retail y ecommerce, suma todos estos costes al precio de compra antes de calcular tu margen. Así tendrás una visión realista de tu rentabilidad por producto y por canal de venta. Es común descubrir que un producto rentable en tienda física no lo es tanto en ecommerce, o viceversa.
Tecnología al servicio de la gestión de márgenes en retail y ecommerce
La tecnología ha revolucionado la gestión de márgenes en el comercio minorista y online. Lo que antes requería horas de cálculos manuales en hojas de cálculo, ahora puede automatizarse y monitorizarse en tiempo real desde tu ordenador o móvil.
Las herramientas digitales te permiten:
- Calcular automáticamente el margen de cada producto por canal de venta
- Recibir alertas cuando los márgenes caen por debajo de tus objetivos
- Analizar la rentabilidad por categoría, proveedor, temporada o canal (tienda física vs online)
- Comparar el rendimiento de productos en diferentes marketplaces
- Tomar decisiones basadas en datos reales, no en intuiciones
- Integrar datos de publicidad digital para calcular el margen real post-marketing
La inversión en tecnología se recupera rápidamente gracias a la optimización de resultados y la reducción de errores humanos. Además, muchas soluciones modernas integran retail y ecommerce en una única plataforma.
Software TPV y plataformas ecommerce con análisis de rentabilidad integrado
Un sistema TPV moderno para retail y una plataforma ecommerce profesional son mucho más que herramientas de venta. Las mejores soluciones incluyen funcionalidades que transforman cómo gestionas tu negocio omnicanal:
- Análisis de márgenes en tiempo real
- Control de costes actualizado por canal
- Alertas de stock
- Informes de rentabilidad omnicanal
- Gestión de inventario integrada
- Dashboard unificado
Ejemplo práctico en retail: Una tienda de moda que implementó un TPV con análisis de rentabilidad descubrió que sus complementos (bufandas, cinturones, bisutería) tenían márgenes del 65%, mientras que algunas prendas básicas apenas alcanzaban el 25%. Reorganizaron la tienda para dar más visibilidad a los complementos y aumentaron su margen global un 12% en tres meses, sin cambiar precios ni proveedores.
Ejemplo práctico en ecommerce: Una tienda online de electrónica descubrió mediante su plataforma de análisis que sus auriculares inalámbricos tenían un 45% de margen bruto, pero tras descontar comisiones de Amazon (15%), publicidad en Google (8€ por venta) y devoluciones (10% de media), su margen real era solo del 12%. Decidieron venderlos solo en su web propia con tráfico orgánico, aumentando su rentabilidad al 38%.
La tecnología no sustituye tu conocimiento del negocio, pero potencia enormemente tu capacidad para controlar la rentabilidad en todos tus canales de venta. Invertir en las herramientas adecuadas es invertir directamente en el éxito de tu comercio.
El momento de actuar es ahora: transforma tus números en rentabilidad
La gestión de márgenes no es un tema contable aburrido, es la diferencia entre un negocio que sobrevive y uno que prospera, tanto si vendes en tienda física como online. Conocer tus márgenes reales por canal, evitar los errores comunes específicos de retail y ecommerce, y aprovechar la tecnología disponible te permitirá tomar decisiones informadas que multipliquen tu rentabilidad. Empieza hoy mismo a calcular los márgenes de tus productos principales en cada canal de venta y descubrirás oportunidades de mejora que estaban ocultas en tus números. En el competitivo mundo del retail y ecommerce actual, dominar la gestión de márgenes es la diferencia entre crecer de forma sostenible o desaparecer en la guerra de precios.
